Efemérides
Juan Carlos Fernández Merino – Sevilla – 26 abril de 2026
En ese mes se produjeron dos nacimientos: el del Reino de Marruecos y el mío, Juan Carlos FMGGGMFL (más todos los apellidos que pueda añadirle mi hermano, el de los árboles genealógicos). Nací en el entonces hospital provincial, actualmente hospital Saniat Rmel. Mi madre decía que yo era tan hermosote que venía gente del hospital a curiosear y ver al «niño grande».
Como consecuencia del primer nacimiento, yo no nací con un pan bajo el brazo.
A Mamel le gusta contar el tiempo de embarazo, pero a mí no, porque es absolutamente desconocido. ¿Cuál es el origen?
¿Desde cuándo empezó mi embarazo? Desde que mi madre fabricó sus óvulos, uno de los cuales acabé siendo yo, pasando por las fases embrionarias de anfibio, pollo, cerdo y vete a saber que más. Lo cierto es que yo, empiezo a estar aquí desde el parto. Así que nací el 26 de Abril del 56 a las 2:30 de la madrugada.
¿Cuándo empezó a gestarse el Reino de Marruecos? No me quiero remontar mucho en el pasado, pero en su fase embrionaria pasó por el imperio jerifiano o el sultanato o los movimientos independentistas en el sur y norte de Marruecos, incluyendo la república del Rif que fundó AbdelKrim, hasta llegar al actual Reino de Marruecos, con la monarquía Alauita.
Cuesta saber cuándo nació el Reino de Marruecos (المملكة المغربية)
Oficialmente el 2 de Marzo del 56 se independizó de Francia, el 7 de abril de España. Pero hasta el 57 no se estableció la monarquía. Hasta entonces Mohammed V fué Sultán de Marruecos. Y, sin embargo la fiesta de la independencia (al astiqlal, الاستقلال) es el 18 de Noviembre, para conmemorar el discurso del Sultán Mohammed V ese día de 1955, en el que se establecieron las bases de la futura independencia.
Según dicen los de la biblioteca/archivo de Tetuán, es como si los españoles se hubieran ido de un día para otro dejando los expedientes abiertos encima de la mesa. Aunque en realidad tardaron dos años en dejar casi todo y algún destacamento militar aún más tiempo, ya que salieron de allí cuando nosotros vivíamos en Ceuta (después de 1967)
Cuando yo nací, vivíamos en la calle candil (candil pone en la placa), en el barrio Málaga. Un barrio de inmigrantes españoles que se relacionaban razonablemente bien con los marroquíes. El barrio Málaga sigue siendo un barrio barrio, de gente orgullosa de él. Por allí se sigue diciendo barrio Málaga y se sienten de su «barrio» (así, en español) … Es gracioso. Y la mezquita del barrio se llama Mezquita Sidi Antonio. Está construida en el mismo sitio que la antigua iglesia de San Antonio. Y es así, porque cuando dejó de utilizarse la iglesia, el edificio antiguo se utilizó como mezquita, hasta que tuvieron que construir otra porque estaba en ruinas. Allí me bautizaron.

La iglesia de San Antonio (1952) y el masyid sidi antonio (2023), vistas desde la calle San Antonio (se conservan las placas y se puede apreciar que los balcones de la casa de la derecha son los mismos).
Estoy mirando ahora mismo en Google Maps para asegurarme que no me equivoco. Además de la Mezquita San Antonio, veo «marche barrio», «Farmacia Barrio Málaga», «barrio casabarata» (ya te imaginas cómo es de calidad esa manzana de tiempos del protectorado). Me emociona verlo en el mapa y pensar en Tetuán.
Luego, hasta que nos fuimos de Tetuán, vivimos en la calle Mohammed V, al final del «Ensanche», que es el barrio/centro que se construyó en tiempos del protectorado. Con multitud de edificios emblemáticos y una arquitectura y ceramica muy bonitas. Está tan integrado en Tetuán que para los Tetuaníes el Ensanche es parte de la medina antigua. Los tetuaníes, tetuaníes de pro son bastante clasistas y tienen un sentimiento de superioridad sobre el resto de marroquíes. Los que viven ahí, aún más.
Como la calles del Ensanche tenían nombres españoles, todas se renombraron por nombres de personajes tetuaníes, de la burguesía y de los movimientos independentistas contra el protectorado. Aunque recuerdo a mi madre referirse a algunas calles por su nombre español. Y, sobre todo en el barrio Málaga se mantienen muchas de las placas con los nombres en español.

Yo creo que este sentimiento de superioridad se origina en como se creó Tetuán a partir de granaínos y andalusíes (ejemplos de estos hay en la verdadera medina antigua (mdina qadima), en la que se conservan bisagras originales de sus puertas que representan la zona de la que provenían de al andalus). Pero luego es un sentimiento de autodefensa ante el desprecio y abandono que se sufrió por parte de Hassan II que hizo poco por el desarrollo del norte (más bien lo contrario).
ana isbani, wa lakin tituani (soy español, pero tetuaní)
Aunque creo que este sentimiento obedece no solo a los recuerdos que tengo de Tetuán sino a los pocos recuerdos que tengo de mi infancia. Siempre me he preguntado, ¿por qué me acuerdo de tan pocas cosas y muchas de las que recuerdo en realidad no sé si son recuerdos míos o de mi hermano?, recuerdos trasplantados.
Después de estos meses de reflexión con Mamel, creo que la causa, fue la ruina de mi padre que se precipitó con la independencia y el trajín de «acáparallá» durante mis primeros años. Creo que estuvimos viviendo temporadas en Madrid. De allí tengo algunos recuerdos de escuela unitaria, de las casas antiguas de mi tía y de mi abuela. Aunque no me acuerdo de Jose y Mary allí en Madrid, y eso que tengo constancia que Jose estuvo trabajando de niño-adolescente-aprendiz en Madrid. Y Mary se quedaría estudiando allí los últimos años de su bachillerato y la carrera.
Creo que ese «enganche» con Tetuán viene de estar rebuscando una y otra vez recuerdos.
No me hizo ninguna gracia irme de Tetuán. Ceuta no me gustaba. Pero en mi casa era un poco tabú la «huida» de Tetuán y durante unos años no volvimos allí por si había alguna represalia por los motivos de nuestra salida.
Cuando me vine a estudiar a Sevilla se me agudizó el sentimiento Tetuaní y hubo una época en que me sentía un apátrida, dolorosamente. No tenía patria (chica).
Siempre he pensado que este sentimiento era un poco exagerado, ¡que barbaridad!, pensaba. Hasta hace unos años en que en el documental, La fabulosa Casablanca (2016), el actor Pedro Casablanc (nombre artístico de Pedro Ortiz Domínguez) y muchas otras personas que nacieron y vivieron unos años en Casablanca decían sentir cosas que yo sentía. También se habían sentido apátridas. Puedes ver el documental de arriba pulsando en el enlace, no soy capaz de expresar mejor esos sentimientos. Cuando lo veas, imagina que está subtitulada y cuando escuches la palabra Casablanca está subtitulada como Tetuán. También cuenta la experiencia de emigración y exilio de muchos españoles.
Se me estaba haciendo insoportable no poder ir a Tetuán, mis padres no me dejaban. Así que al cumplir 21 (entonces la mayoría de edad era a los 21) me saqué el pasaporte e iba a Tetuán un rato. Cogía un taxi compartido, me daba un paseíto o me quedaba en el mercado de abastos ese rato. Me ponía en algún sitio estratégico de la planta alta, apoyado en la escalera y miraba y miraba, buscaba nosequé. Algunas veces lo único que hacía era ir y volver en el taxi y estar un rato en el mercado. Entre dos y tres horas duraba el viaje y el paseo. Muchas de esas visitas fueron clandestinas.
Ya de adulto, cuando paseaba por Tetuán muchas veces tenía la sensación de que un recuerdo me estaba mirando cuando pasaba a su lado. Pero miraba y no lo veía.
Por más que lleve aquí más de 50 años y mi familia esté aquí, en mi intimidad, soy tetuaní, desde hace 70 años. No lo puedo evitar.
Fdo: Jucar Peron Tetuani


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