“Tus actos son señales de tu vitalidad, son tus hilos de relación con la realidad que nos ha tocado vivir, una esperanza para una vida mejor. Evidencian el lenguaje secreto de los genes que, poco a poco, vas activando a lo largo de tu vida. Elígelos bien”.
16 de noviembre de 2025

En la entrada de esta década, y con la llegada a nuestra península de las primeras ayudas y créditos de Estados Unidos, se fue suprimiendo el racionamiento de productos básicos, ya que aumentaba la producción agrícola de la que vivía el país y se inició el desarrollo de la industria.
El 9 de mayo de 1950 y con la participación de la empresa italiana FIAT, se funda la Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT), con el objetivo de motorizar España y reducir la dependencia de importaciones extranjeras. Fue una empresa estatal impulsada por el Instituto Nacional de Industria (INI). Esta creación, aunque muy tarde en comparación con el resto de países europeos, marcó el inicio de la industrialización moderna.
Pero la estructura económica de autarquía y el fuerte control militar del estado, tan intervencionista como poco profesional, siguió dificultando nuestro desarrollo. Para que avanzara nuestro país, como en las nuevas democracias occidentales, era necesario liberalizar mucho más la economía, eliminar los abusivos controles existentes y abrirnos al exterior, y en esa dirección empezó a caminar nuestro gobierno militar, pero eso sí, pasito a pasito, no fuera a perder el control político que tanta sangre había costado.
Por otra parte, España seguía excluida de los organismos internacionales como la ONU, debido sobre todo a la persistencia de nuestro régimen dictatorial.
En Tetuán, la línea férrea que comunicaba con Río Martín se desmanteló y sustituyó por Trolebuses, electrificando el trazado; una rareza en el contexto del Protectorado español; un transporte más silencioso, limpio y adaptado al creciente tráfico civil, que coincidió con el auge del turismo en la zona costera de Río Martín (actual Martil).
Este cambio facilitaba el traslado hacia la playa, ya que el servicio pasaba por nuestro barrio Málaga.


En las fotos se ve entrando en la estación de autobuses y con jóvenes soldados esperando para salir hacia la playa.
Durante este año, con varios socios, nuestro padre montó una pequeña fábrica de maderas, donde se hacían traviesas para la Renfe y duelas de roble, haya o nogal (Piezas de madera con sistema de machihembrado (ranura y lengüeta) que permite unirlas fácilmente), para las bodegas de Jerez.
Nuestra madre aprovechaba algunas tardes para pasear con nuestros hermanos por el Parque de María Luisa de Tetuán, que estaba frente a la fábrica de tabacos. En la foto, el 23 de abril. Les gustaba ir a ver a los monos que allí tenían.

Foto de Mari Carmen y Jose Miguel fechada el 8 de julio. Ella tenía 7 años y él cumpliría 5 unas semanas después. Se ven con buena cara.
Foto de nuestra madre del 15 de julio. En ella se lee: “Con todo el cariño que te profesa tu esposa, para que no la olvides. Carmen”.
La intensa vida de Don José necesitaba de estos recordatorios.


Nuestros padres, en la feria de Tetuán el 18 de julio, comiendo pinchitos con Antonio Bravo, el chofer. Decía nuestra madre que su mujer amargaba todas las fiestas. Cuando se murió, Antonio se casó con su hermana.
Esta era una feria comercial y agrícola, con mucha presencia de productos locales, artesanía marroquí y expositores españoles. La organizada el Ayuntamiento de Tetuán y el Comisariado del Protectorado, con apoyo de empresas españolas y marroquíes. Incluía actividades culturales, exposiciones industriales y distintos espectáculos.
Era un escaparate del desarrollo económico del Protectorado y como espacio de encuentro entre las comunidades españolas y marroquí, y por supuesto, a ella acudía Don José.
Nuestra madre recibió carta de su hermana Luisa donde incluía fotos del verano en Madrid. Las cartas seguían siendo el mejor medio para mantener el contacto familiar. En ella le comunica que está nuevamente embarazada, llena de alegría y esperanza. En las fotos de esa época, la luz que iluminaba la familia era nuestra prima Marisa.

Nuestra madre, foto fechada el 1 de agosto de 1950.
Ya en octubre, la abuela Paula le envía una carta donde le cuenta cómo está todo en El Pardo, le dice que tiene la pierna regular y que anda todos los días con su cuñada.


En la foto nuestra abuela Paula Gutiérrez, con nuestra tía abuela Luisa Merino.
Ambas, como siempre a lo largo de sus vidas, de luto riguroso aún por las muertes de sus familiares durante la guerra.
Y ambas, siempre trabajando durante todo el día, en jornadas eternas, sin descansos ni vacaciones. Y sin quejarse demasiado.
Eran personas fuertes, duras, supervivientes en una época muy difícil, donde muchas personas perdieron el norte y sucumbieron, ellas tomaron decisiones complejas que fortalecieron a sus familias.
Esas navidades, aunque nuestra madre estaba algo pachucha, fueron todos en coche al Pardo, nuestra madre quería ver a sus 2 hermanos y pasar unos días con toda la familia, su hermana Luisa estaba ya muy embarazada, Marisa, su hija mayor estaba preciosa, y su hermano Miguel un poco más recuperado de su enfermedad.
El parto de nuestra tía se produjo el 3 de febrero de 1951, ese día, nació nuestra prima Francisca Rodríguez Merino, a la que todos llamaríamos cariñosamente “Paquita”.
Por carta le comunicó nuestra abuela Paula que todo fue bien, pero que surgieron problemas con la alimentación. Según el médico, al parecer sufría la contracción espástica involuntaria del píloro, que aparte de generarle un dolor intenso, impedía el paso del alimento, por lo que lo acababa echando. Como no se alimentaba, perdió peso y estaban todos muy preocupados.
Más adelante, en una nueva comunicación, le comentaron el proceso que había seguido: la continua pérdida de peso, manteniéndolo más bajo que al nacer; la propuesta de su médico de operarla, a la que nuestra tía no quiso someterla, al verla tan chiquita y debilitada, ya había perdido 2 hijos y no quería pasar por el trance de perder otra.
Le aconsejaron que le dieran de comer “a poquitos” para facilitar la ingestión de alimentos y con mucha paciencia y algún altibajo se estaba recuperando poco a poco, lo que en cierta medida la tranquilizó.
También le comentó que nuestro tío Miguel y su prima Amparo, habían recaído de la tuberculosis pulmonar y les tuvieron que volver a ingresar.
Más adelante su hermana le informó que Paquita seguía mejorando poco a poco, y que Miguel seguía ingresado en la Sierra, que le iban a visitar bastante, y que parecía que estaba estable, aunque muy débil y dolorido.
También le comentó que había cierto revuelo en el pueblo, corría la noticia de que pensaban anexionarlo a la ciudad de Madrid, y, como siempre ocurre, se generaban discusiones entre los partidarios de esto y los que no veían bien que el pueblo perdiera su identidad e independencia, pero le comentó que los que protestaban lo hacían con la boca pequeña, porque era “el Generalísimo” el que había decidido la medida, y nadie quería tener dificultades.
En este año, Tetuán, como sede del gobierno del Protectorado Español, fue escenario de la creciente agitación nacionalista contra el dominio colonial español. En marzo, se intensificaron las actividades del Partido Nacionalista Marroquí, liderado por Abdeljalak Torres, que exigía reformas y mayor autonomía.
Abdeljalek Torres (o Abd El Jaleq Torres) fue un hombre de estado y líder nacionalista marroquí, que nació en 1910 en Tetuán, en el seno de una familia de origen morisco que formaba parte de la burguesía tetuaní. Es hijo de Ahmed Torres, Bajá (o Pachá) de Tetuán.
Para que luego algunos olviden nuestro íntimo y común pasado con una parte relevante y valiosa de la población del norte de África, que aún mantienen nuestros apellidos en: Tetuán, Tánger, Rabat, Sáhara, Guinea e incluso Orán, en Argelia.
Estas tensiones culminaron en manifestaciones, protestas, actos de desobediencia civil, enfrentamientos y disturbios, exigiendo reformas políticas y el fin del dominio colonial. Las autoridades españolas, bajo el mando del general José Enrique Varela, respondieron con represión militar y policial, lo que agravó las tensiones. Estos hechos marcaron un punto de inflexión en las relaciones hispano-marroquíes y evidenciaron la crisis del modelo colonial.
La preocupación en muchas familias españolas que allí vivían fue muy grande, el miedo acompañaba cualquier desplazamiento por la ciudad y la tensión era patente en el día a día.
En Tánger, por entonces en la Zona Internacional, falleció el 24 de marzo de 1951 el Alto Comisario del Protectorado José Enrique Varela el 24 de marzo de 1951, tenía 60 años. Ocupaba este cargo desde el 6 de marzo de 1945.
Se le enterró el 27 en su ciudad natal, San Fernando, en Cádiz, con honores militares: desfile, salvas de fusilería y presencia de la bandera nacional, fue un acto de Estado, presidido por representantes del gobierno, militares del régimen franquista y numerosos ciudadanos.
Nuestro padre fue al entierro con algunos amigos y conocidos de Tetuán, que, tras el acto, recorrieron la zona guiados e invitados por él, probando los excelentes vinos de Chiclana, los sabrosos lomos en salsa o manteca de la Barca de Vejer y visitando alguna taberna donde mientras se alternaba, se escuchaban cantes y se veían bailes extraordinarios.
Al día siguiente, aprovechó para ver y compartir un plato de comida con su padre, que a sus 76 años vivía en Chicana, también visitaría a su hermana Francisca, que vivía en el campo en el entorno de Campano, donde la familia trabajaba las tierras de los marqueses de Bertemati.
A sus espaldas estaba la actual playa de la Barrosa, apenas pisada en aquella época, y que hoy es una joya turística.
El 27 de marzo se produjo la anexión de El Pardo a Madrid. El acto se desarrolló en el Ayuntamiento del pueblo, allí intervino por última vez Don José Miró Bernart, el último alcalde del pueblo.
El motivo que adujo el alcalde de Madrid, Don Antonio Martín Sánchez, fue el deseo del Jefe del Estado de ser ciudadano de la capital de la Nación.

En Tetuán, el 1 de abril, nombraron al General Rafael García Valiño como Alto Comisario, con el objetivo de mantener el control sobre los territorios del norte de Marruecos en un momento de creciente presión internacional para su descolonización.
Durante su mandato, el movimiento independentista marroquí, liderado por el partido Istiqlal, ganó fuerza. García Valiño tuvo que equilibrar la represión con intentos de diálogo.
Durante ese proceso, intentó coordinar algunas de sus acciones con el Protectorado Francés en el sur de Marruecos, aunque estas relaciones fueron muy complejas por la falta de confianza entre ambos gobiernos.
Nuestra hermana Mari Carmen hizo su primera comunión el 19 de mayo, en la Capilla del colegio de María Milagrosa de Tetuán.
La primera comunión de Mari Carmen: Nuestra hermana Mari Carmen hizo su primera comunión el 19 de mayo, en la Capilla del colegio de María Milagrosa de Tetuán.


En la foto, con sus compañeras de promoción, desfilando por el barrio del entorno del colegio de las monjas en la calle Generalísimo Franco de Tetuán.
Nuestro padre durante toda su vida mantuvo intactos los lazos con sus compañeros y mandos de la guardia civil. En la foto, con Juan Zazo, sargento de la Guardia civil y un buen amigo. Junto a ellos Mari Carmen, muy alta para tener 8 años.

Antes de entrar el verano, el Club de fútbol Atlético de Tetuán, fundado en 1922 por un grupo de jóvenes militares españoles aficionados del Athletic Club de Bilbao, logró ser campeón del Grupo II de la Segunda División española en esa temporada 50-51.
Este club representaba la presencia española en Marruecos y fue símbolo de integración deportiva entre ambos territorios.
Este logro le permitiría competir en la Primera División española en la temporada 51-52, siendo el único equipo africano que ha jugado entre los 16 de la élite del fútbol español. Fue una alegría para la ciudad el ver pasar por allí a los grandes equipos de España, al FC Barcelona que ganó la liga y la copa, al Athletic de Bilbao, al que intentaban copiar y al Real Madrid.
El máximo goleador de esa asombrosa liga fue Pahiño del Deportivo de la Coruña, con 28 goles. Al finalizar la competición el equipo descendió a segunda, pero ahí ha quedado la gesta. Tras la independencia en 1956, la estructura del club fue absorbida por el Moghreb Atlético Tetuán que continua su legado.
En ese año, el 18 de julio, sin convocar elecciones, se formó el 6º Gobierno Nacional presidido por el autoproclamado “generalísimo” Francisco Franco, y que dirigió el país hasta 1956.
El negocio seguía creciendo y la administración y contabilidad se le empezaba a hacer un mundo a nuestro padre, no estaba acostumbrado a estar quieto en un despacho, llevando la gestión de la empresa, él era un hombre de calle, de mucha calle.
Le aconsejaron buscarse unos socios en esta empresa con el fin de no ponerla en peligro por la comisión de errores en la gestión de la misma. Y eso hizo, el 6 de junio firmó un contrato con Fernando Díaz Gómez y José Muñoz Gutiérrez, ambos de Tetuán, con los que constituye una sociedad privada para la explotación de los 2 aprovechamientos. Él aportaba los aprovechamientos que tenía concedidos en el Monte Afermum en Beni-Aros y sus socios se comprometieron a aportar el capital necesario para la explotación a medida que se requiera.
En el contrato se señala que los beneficios o pérdidas que se obtengan o se sufran se repartirán: una tercera parte para cada uno de ellos. La administración y contabilidad de la sociedad será llevada exclusivamente por sus 2 socios, o persona por ellos designada. Él llevaría el control de los trabajos y del personal siguiendo las instrucciones de los administradores.
En concepto de retribución por su prestación personal acuerdan que él perciba 3.000 pesetas mensuales con cargo a Gastos generales durante el tiempo que dure la explotación. Se acuerda también que pueda sacar el material que en ese momento tenía almacenado, que se consideraba que eran 200 toneladas de leña, así como el carbón que quedaba en existencia. Y se señala que, si a los 3 meses desde su firma los resultados de la explotación fuesen negativos en cuanto a beneficios, quedaría anulado el contrato.
También se compromete a efectuar el transporte por carretera de los productos de la explotación, trabajo que se le pagará separadamente con una cantidad por tonelada transportada según los precios vigentes.
Sus socios le entregan 110.000 pesetas en concepto de préstamo reintegrable. Como garantía él pone como prenda los camiones REO, FARGO Y AUSTÍN.
Durante el verano recibió nuestra madre una nueva carta del Pardo, en ella su madre le informó que Miguel, estaba mucho mejor y que durante el verano había puesto en funcionamiento una horchatería en una parte del local del estanco, separado del resto con las cajas de cartón del tabaco, y donde vendían también helados y patatas fritas.
También le comentó cómo fue la boda de su primo Luís, el hijo de su tío Juan Francisco, con Milagros Jiménez Maroto, del 11 de agosto.

El 31 de agosto, la compañía alemana Deutsche Grammophon presentó su primer disco de vinilo de larga duración LP (Long Play), giraba a 33⅓ revoluciones por minuto, permitiendo una duración mucho mayor que los discos de 78 rpm usados hasta entonces. Podía contener hasta 30 minutos por cara, los anteriores discos de goma laca (resina mezclada con piedra caliza y algodón) solo ofrecían 4–5 minutos por cara.
Por alguna razón, nuestra madre que había cumplido 30 años, a partir del 4 de octubre, optó por vestir el hábito de la Venerable Orden Tercera de San Francisco, con el acompañamiento de la Parroquia de San Antonio de Tetuán.
Conocida en aquel momento por sus siglas, V.O.T., es el antiguo nombre de lo que hoy es la Orden Franciscana Seglar, fundamentada en Francisco de Asís. Forma parte de la familia franciscana: Primera Orden, de Hermanos Menores; Segunda Orden, de Clarisas; y Tercera Orden, de laicos que llevan una forma de vida particular.
Nuestros hermanos José Miguel y Mari Carmen se acostumbrarían a verla con una vestimenta marrón o gris, sencilla y funcional, sin adornos ni bordados ostentosos, expresión de penitencia, humildad y desapego del mundo.
Este año 1951, fue un año muy duro,en Tetuán se vivieron momentos delicados con los movimientos independentistas, pero se vivía bien, no había escasez de productos, había trabajo y el dinero se movía con fluidez, pero en la península no ocurría lo mismo, muchos productos básicos que aún se repartían con las cartillas de racionamiento no llegaban o llegaban en cantidades insuficientes.
En estas situaciones de privación de nutrientes básicos y falta de recursos, mantenidas a lo largo del tiempo, las enfermedades aumentaban, arrollando a las familias, y en el caso de nuestra familia del Pardo, la tuberculosis pulmonar volvió a repuntar, enfermaron muchos, fueron derivados al Espinar en Segovia, donde recibían tratamientos muy agresivos, porque no había curas sencillas.

En los malos momentos, es cuando la religiosidad servía de alivio para muchos, nuestro tío Miguel, aunque perdió mucho peso se fue recuperando, y en esta foto lo vemos, a la derecha, acompañando en procesión por las calles del Pardo a la Virgen del Rosario en su festividad, el domingo 7 de octubre.
Tras la Virgen, a la derecha, junto al palio y tras la muchacha con el velo negro, parece vislumbrarse parte de la cabeza de nuestra abuela Paula, no sé si llevándolo apoyado en su hombro, pero seguro que rezando para que se acabaran los males en la familia y agradeciendo las mejorías de sus hijos y que se mantuviera con vida su nieta Paquita. Fueron varios los años en los que ella había alzado el palio a sus hombros.
Este año fue una edición especial por coincidir con el último año del pueblo como municipio independiente. En la procesión participaron el último alcalde, José Miró Bernart y sus concejales.
La identidad local seguía viva y sería un buen momento de reafirmación comunitaria.
Tras la procesión, llegó la verbena, el baile, los juegos infantiles y algunos puestos de comida, como era costumbre en la época.
El 2 de noviembre, nuestra madre recibió la noticia de la muerte de su prima Amparo que tenía solo 22 años, no superó la enfermedad.

Posando con su traje en la plaza del Generalísimo, delante de los soportales donde se encontraba su casa y estanco.
Nuestros tíos Miguel y Sagrario, paseando por El Pardo el 20 de noviembre
F. Para mí es inentendible que habiéndolo pasado tan mal, fuera con un cigarro entre los dedos, por muy estanquero que fuera. Lo que son los malos hábitos que no se pueden quitar, seguro que pensaría que como se iba a morir pronto por esa maldita enfermedad, qué más le daba aumentar un poco su vida, pero realmente, lo que redujo fue su calidad de su día a día.
En la última foto, nuestra prima Paquita, ya relativamente recuperada y su hermana mayor Marisa, el 10 de diciembre.


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